¿ Por qué ?, ¿ para qué ?, ¿ merece la pena ? … Son cuestiones que muchas veces se plantea un corredor al preparar un maratón.
Un año más decidí enfocar mis entrenamientos para intentar llegar en las mejores condiciones posibles al 17 de marzo. Como siempre, han sido muchos los días en que no ha sido nada fácil salir a correr; días de frío, viento, momentos en solitario a altas horas de la noche, días duros, en definitiva, pero también buenos momentos compartiendo entrenamientos con mis compañeros y amigos en La Monsina, rodajes largos en el Polígono, Calvario, San Roque … Este año había cuidado más o menos la alimentación y, aunque físicamente estaba con algo más de peso, también creía que más fuerte, tomando como referencia los tiempos en los entrenos. Sin embargo, siempre he tenido mucho respeto a esta prueba y a esta distancia en la que puede pasar de todo.
Una vez más me desplacé a Barcelona el día previo a la carrera. Acomodo en el hotel y visita obligada a la Feria del Corredor, donde me encontré con mis compañeros de fatiga Mauro y Vicente, que también iban a tomar parte en la carrera. Recogida de dorsal y, tras curiosear por los diferentes stands, recarga de carbohidratos junto a Mauro en la Pasta-party. Tras descansar en el hotel, salida a dar un paseo y disfrutar del ambiente previo a la carrera. Luego, a descansar al hotel para ya, analizar el recorrido y plantear la estrategia a seguir. Este año intentaría salir a unas pulsaciones relativamente altas y, a partir de ahí, ir progresando poco a poco.
Día gris y algo de lluvia en los momentos previos al inicio de la carrera. Reunión con mis compañeros maratonianos Vicente, Mauro y Paco (callosino residente en Murcia). Foto previa y ligero calentamiento antes de entrar en nuestros respectivos cajones de salida, cada uno con diferentes objetivos. Mi objetivo, claramente, era mejorar mi marca en maratón, aunque no iba a ser fácil.
Ambientazo total. 19.000 corredores dispuestos a salir, todos con ilusión y emoción contenida. Suena » Barcelona «, de Monserrat Caballé y Freddy Mercury. Estoy concentrado y preparado. Es un día para disfrutar…
¿ Y Vicente y Mauro ? ¿ Cómo irán ?
Vicente, en las semanas previas al maratón, ha venido arrastrando problemas en el sóleo de su pierna derecha que le han impedido tener la continuidad exigida en los entrenamientos para llegar en óptimas condiciones. No obstante, decidió viajar y tomar parte en una prueba tan dura como esta. Salió a un ritmo más o menos constante e intentó dosificar el esfuerzo. Pasó muy aceptablemente la primera media como él pretendía, aunque con molestias en todo momento. Disfrutó del recorrido y del mucho público animando a todos los corredores, algo que le impresionó bastante. Pero fue llegando al km.28 donde empezó a tener problemas muy serios. Aunque quería ya no podía y los últimos kilómetros se convirtieron para él en una tortura. Pensó en retirarse debido a su lesión, pero todo fuerza mental y pundonor echó el resto y llegó a meta con mucho mérito, aunque según comentó jamás había sufrido tanto en una carrera. ¡ Bravo, Vicente ! ¡ Enhorabuena por el esfuerzo realizado, por haber terminado, por las ganas , el coraje de seguir adelante !
Mención especial para Mauro. Las tres semanas sin correr antes del maratón hizo que llegara al día de la prueba con muchas dudas, pero resuelto a realizar un buen papel e intentar hacerlo lo mejor posible. Empezó muy tranquilo y no forzar nada la máquina, pero ya en el km.16 aparecieron sus primeros problemas intestinales. Tuvo que parar. Además, cada vez se iba encontrando peor muscularmente. Notó la inactividad de las últimas semanas y a partir del km.25 empezó su agonía. Tuvo que parar muchas veces, pero lejos de abandonar, intentó seguir como pudo. Se le hizo la prueba durísima, pero echó el resto como sus compañeros y se exprimió al máximo hasta que consiguió atravesar la línea de meta con muchas dificultades, pero lo logró… ¡ Enhorabuena, Mauro ! Acabó su 2º maratón con gran entrega hasta el final. Felicidades también por tu pundonor y lucha.
Al principio me preguntaba ¿ por qué, para qué, merece la pena…? ¿ Por qué un corredor popular saca tiempo de donde casi no lo hay y se prepara una prueba como esta dejando muchas veces un poco de lado familia, tiempo libre… ? ¿ Para qué hace falta sufrir tantas veces en los entrenamientos si se puede correr algo más despacio y no pasa nada ? ¿ Merece la pena tanto sacrificio ? La contestación a esta última pregunta es que SÍ, merece la pena, sin duda. Esta va a ser la respuesta de cualquier maratoniano que ha conseguido acabar, aunque sólo sea una vez en su vida, un maratón. Finalmente, y como reza el lema de muchos maratonianos » el sufrimiento es pasajero, el orgullo es para siempre «.
Saludos.
Trino Damián Marco Canales 3:12:42
Vicente Espadas Hervás 3:47:23
Mauro Mira Pérez 4:42:25
Nota: nos vemos en el próximo Maratón de Madrid.