MARATÓN DE MADRID 2.012 (Diario de un maratoniano)

Otro año más, tras el Maratón de Barcelona, decidí alargar un par de semanas más la preparación para poder afrontar con ciertas garantías el Maratón de Madrid. Este año tocaba motivarse algo más, ya que me había relajado demasiado mentalmente, no así físicamente. Para el corredor que hace maratones son fundamentales ambas cosas.
El día anterior, como siempre, visita a la Feria del Corredor para la recogida del dorsal. Este año el nº 1773. Mientras estuve curioseando en los distintos stands de la Feria, decidí definitivamente la estrategia a seguir en carrera. Para ello, tuve la posibilidad de cambiar de cajón de salida a uno más rápido merced a la marca conseguida en Barcelona. Cambio radical de estrategia. Saldría fuerte desde el principio, intentando ganar tiempo en la primera mitad, sabiendo que al final perdería tiempo. Sin embargo, este era el reto este año.
Como siempre, seguí la misma rutina en cuanto a hidratación y alimentación las últimas horas antes de la carrera. Carga de pasta y plátanos y mucha bebida isotónica.
El día de la carrera madrugón habitual, con falta de sueño y algo de nervios me presenté en la zona de salida en la que miles de corredores aguardábamos el momento del pistoletazo inicial. Unos 20.000 participantes entre el Maratón (12.500 corredores) y la prueba de 10 kilómetros (7.500 corredores). Ambientazo total y ganas de iniciar la prueba. Salida para todos.
En los primeros kilómetros por el Paseo de la Castellana empecé a ritmo muy vivo y alto de pulsaciones cuesta arriba hasta Plaza Castilla (km.5). Viendo que iba demasiado fuerte decidí en este punto relajarme un poco, pero no mucho. Intentaría mantener altas mis pulsaciones durante toda la carrera. Terreno descendente pero lleno de repechos largos en los siguientes kilómetros. Iba mirando el Garmin y veía que muchos kilómetros corría rapidísimo, pero me encontraba bien. Sabía que sufriría al final, pero me daba igual. Lo tenía asumido. Primera parte de la carrera con poco público, pero esto cambió a partir del km.12. Ambientazo en algunas zonas, todo el mundo aplaudiendo el paso de los corredores haciendo en algunos casos pasillos estrechos de gente animando. Llegando a la Puerta del Sol, pasando por la Gran Vía, llenazo total en las calles. Todos animando. Pensé, así da gusto correr. Iba concentrado en lo que estaba haciendo y llegué poco a poco a la media maratón tras pasar un duro repecho en el km.20. Las referencias eran muy buenas e iba relativamente bien. Ahora venían unos kilómetros favorables hasta la Casa de Campo (km.25). Este tramo era realmente duro. Primer repecho que rompía el ritmo totalmente. Intenté mantener el esfuerzo constante durante este tramo. Costaba mucho ir con la misma alegría que antes. Veía que muchos corredores se iban quedando. Todos los años lo mismo. Conseguí pasar este tramo aceptablemente hasta salir de esta zona allá por el km.31 con un cuestón en el que el público se agolpaba animando a todos haciendo un pasillo estrecho propio de subidas a puertos de montaña en carreras ciclistas. Este tramo ya me dejó ” maduro “, pero ahora venían unos kilómetros para recuperar un poco el aliento. Conseguí ponerme a un buen ritmo en este tramo hasta el km.35. Aquí empezaba lo duro en este maratón, todo cuesta arriba hasta la meta. Primer repecho fuerte tras pasar el km.35. Todos los corredores sufriendo. Ya no íbamos con la fuerza anterior. Cuesta arriba en una recta larguísima de dos kilómetros hasta el km.39 en la Estación de Atocha. Intenté superar esta parte lo mejor posible para afrontar la parte final lo más entero posible. A estas alturas ya iba bastante ” cascado “. Ahora tocaba superar la cuesta más dura de toda la carrera. Giro a la izquierda y subidón de unos 300 mts. por la calle Alfonso XII. Muchos corredores subían andando y otros, como yo, sufriendo muchísimo para superarla. Al terminar km.40. Mi idea era acabar fuerte a partir de aquí, pero ya no tenía esa chispa de otras veces, con lo que seguí corriendo como pude hasta el km.41 donde afronté la última cuesta fuerte desde la Puerta de Alcalá hasta la entrada al Parque del Retiro. Ya no iba concentrado en nada. Estaba deseando terminar de una vez. Todos íbamos clavados en esta cuesta. Muchos la hacían andando tan cerca de meta. El público animaba a tope haciendo el típico pasillo. Al llegar al final de la misma me entregué al máximo para completar los últimos metros hasta la llegada a meta levantando los brazos y, así, nuevamente, finalizar otro maratón más con gran alegría y gran satisfacción personal por el esfuerzo realizado y por el reto conseguido.
Al final, mejoré mi marca personal en este maratón con este perfil tan duro y me quedé sólamente a 53 segundos de mi mejor marca personal de Barcelona de hace 4 semanas. Todo esto quedará para mí siempre en el recuerdo.
Desde estas líneas animo a todos mis compañeros maratonianos a preparar en próximos años este Maratón que, aunque siendo duro y difícil hacer marca, tiene el encanto de correr con miles de atletas por las principales calles de la capital de España.
Saludos de este maratoniano y hasta el próximo maratón. Nos vemos el año que viene.

Trino Damián Marco Canales  3:16:09

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